Te quiero sin saber lo que te odio, te odio por no estar a mi lado. Te quiero por lo que fuiste, lo que por aquel entonces eras. Hoy de aquello no queda nada: Ni tu forma de mirar, ni tu forma de reir, ni tu dulce forma de besar. Pero aún hoy, sabiendo que es el final, tengo la esperanza de que solo sea el principio, y es que todo puedo cambiar. Solo te pido que no sueltes el hilo que me unió a tu mirada...
4 ene 2012
¿Sabes qué es lo que más me gusta de ti? Tu cara de niño, sí, esa cara inocente y radiante que se te pone cada vez que estamos bien juntos, esas tonterías que me dices que no las diría ni un crio de cinco años, esa mirada de enamorado que pones cuando te gruño o me enfado, tu forma de hacerme rabiar por cualquier cosa pero que siempre arreglas con un beso o un abrazo, las cosquillas que me haces cuando me besas la barriga, tu forma de quererme y de odiarme al mismo tiempo…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




