Siempre he pensado que el amor es algo que llega, que no se busca y que te sorprende. Y de repente apareces tú, revolucionándolo absolutamente todo, cuando no te esperaba, cuando me había acostumbrado a estar sola. Por un lado me gusta que me dejes sin palabras, es algo que pocos consiguen, me gusta estar contigo, que me hagas reír y sobre todo me gusto aquel chico que mostraba sus sentimientos. Me gusta que seas diferente a los demás. Sabes aun me cuesta creer todo lo que ha pasado, recuerdo perfectamente el momento en el que hablamos por primera vez, todo estaba lleno de misterio, que ya quedo resuelto. Pero tengo tanto miedo, de ser una más de esas con las que juegas. Tengo miedo a volver a pasarlo mal, a que me hagas daño. Incluso de no ser lo que te esperas. Tengo miedo de hacerme ilusiones de nuevo, de quererte. Ahora cada minuto que pasa más te apoderas más y más de mi mente, de la que ahora mismo no sales ni un momento y sinceramente no se si eso es bueno o malo…
24 feb 2012
Y ahora quizás es el momento, el momento justo de darte las gracias. Las gracias por todo lo que me has hecho sentir estas semanas, por abrirme un nuevo mundo llenos de posibilidades. Las gracias por entenderme siempre, por cuidarme incluso por quererme. Darte las gracias porque ya no existen los días malos, ni siquiera los días regulares. Las gracias por todo lo que hemos vivido, pero sobre todo las gracias por lo que llegaremos a vivir…
Puede ser que no sea la persona más sensata, ni la más madura. Puede que tenga tantas rarezas que nunca llegues a conocerlas todas e incluso puede que pase de ser la persona más encantadora que hayas conocido a la más borde en tan solo veinte segundos. Puedo llorar y poco tiempo después reírme tanto que me duela hasta el estomago. Puedo tener días de abrazarte, besarte y no soltarte pero también tendré días que habrá días en los que me hartaré y no querré ni que me mires. Quizás soy una persona extrema, o blanco o negro y desconozco los matices, o quizás solo tenga muchos días malos. Pero en el fondo se que lucharía hasta el final si algo mereciera la pena, se que daría todo lo que tengo si hace falta con tal de verte sonreír.
Y poquito a poquito vas haciendo grande la ilusión. Siento que cada día que pasa estoy más a gusto contigo, que cada día te voy contando cosas que nunca pensé que te contaría. Y siento que a ti te va pasando lo mismo. Ahora quiero ser feliz contigo todo el tiempo y que tú seas feliz conmigo. Quiero estar contigo tanto en los días buenos como en los malos. Quiero que seas la persona a la que acuda y que tú acudas a mí sin pensarlo un segundo. Quiero que pase el tiempo y me sigas dejando sin palabras. Quiero seguir hablando contigo hasta que me venza el sueño. Quiero escuchar una canción y echarte de menos a pesar de que nos acabemos de despedir. Quiero verte sonreír al verme llegar y sentir cada día ese cosquilleo en el estomago. Quiero compartir mil historias donde tú y yo seamos los protagonistas y acabarlas con finales felices. Quiero que nos dejemos llevar sin miedo a lo que venga después. Quiero, quiero pasar horas y horas que parezcan minutos. Quiero irme a dormir y que seas lo último en lo que piense y que cuando me despierte seas lo primero que se me pase por la cabeza. Quiero que nos sobren las ganas de estar juntos. Y creo que a ti también te quiero.
De repente. Se abren las puertas del tren, el aparece. Sus miradas se cruzaron ilusionadas por verse, aparecen las sonrisas instantáneas. Llevaban tanto tiempo esperándose, que no podían creer que por fin sus caminos se hubieran juntado. Y entonces ocurre. Sus piernas se apoderan de sus cuerpos y les hace correr hacia el otro, como un par de locos, en realidad lo eran, ambos estaban locos el uno por el otro y pocos segundos después están uno frente al otro. Entonces sus labios se encuentran. De lejos parece un simple beso. Pero tan solo ellos saben que es algo mas, que ese beso está lleno de ilusión, lleno de deseo, lleno de noches sin dormir, de mañanas ausentes, de tardes llenas de recuerdos que por fin se ven recompensadas. Un beso en el que hubieron parado el tiempo. Estar juntos era lo más parecido a rozar el cielo, es más, sentían que tocaban las estrellas con los dedos. Ambos sentían el corazón del otro latir con tanta fuerza, que parecía el suyo propio y eso, eso es algo que no hacia faltar decir con palabras, como tampoco se decían que había valido la pena esperar, y esperar para encontrarse. Nadie entendía lo que ellos tenían, ni falta que les hacia ser comprendidos por el mundo, aunque ni siquiera ellos mismos, nunca hubo ninguna palabra para poder describirlo. Aunque hay una que se les acerca bastante. Magia.
Hay muchas formas de quererse, ¿sabes? Pero la suya era... total. Un amor puro, increíble, alucinante. Un amor especial como hay pocos. Y ellos lo sabían.
Todos los enamorados del mundo creen que su amor es único y distinto, pero el de ellos si lo era. Estaban hechos el uno para el otro, se tenían y deseaban fundirse en uno solo, cuando estaban juntos el tiempo se aceleraba, y cuando estaban separados se hacía eterno. Cada beso, cada caricia, era un puro sentimiento desnudo. Podía pasarme horas mirándote a los ojos y nada más, pero cuando me acariciabas, me besabas... entonces... no hay palabras para describir esa emoción.
Todos los enamorados del mundo creen que su amor es único y distinto, pero el de ellos si lo era. Estaban hechos el uno para el otro, se tenían y deseaban fundirse en uno solo, cuando estaban juntos el tiempo se aceleraba, y cuando estaban separados se hacía eterno. Cada beso, cada caricia, era un puro sentimiento desnudo. Podía pasarme horas mirándote a los ojos y nada más, pero cuando me acariciabas, me besabas... entonces... no hay palabras para describir esa emoción.
Como explicarte que quiero estar a tu lado siempre, o al menos todo el tiempo que tú quieras que yo esté a tu lado. Ir descubriendo poco a poco todo lo que esta vida nos depara. Disfrutar de nuestras pequeñas imperfecciones, buscándoles el lado bueno, aunque no lo tengan y sobre todo aprendiendo a reírnos de ellas. Disfrutar en grandes dosis de la locura que nos tiene atrapados. Como hacerte entender que cada paso que des, yo lo daré contigo. En los días buenos disfrutando de todo lo que con el tiempo hemos ido creando, sonriendo como solo nosotros sabemos, y en los malos cuando no puedas más, cuando lo veas todo negro ahí estaré yo para dibujarte una sonrisa. Porque los baches, las malas rachas y aquellas temporadas catastróficas estarán ahí, no las puedes evitar pero sabes, no tienes porque preocuparte porque cuando lleguen, ahí estaré, cogiéndote la mano y cuando más lo necesites te apretare más fuerte para que no te olvides nunca de que ahí estaré, siempre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





