Parece que fue ayer cuando quedé contigo por primera vez, parece que vuelvo a sentir ese cosquilleo en el estómago, esas ganas de gritar, y no saber si es por ilusión o por angustia.
Aún recuerdo tu primer beso, tu primer caricia, tu primer abrazo...tu primera SONRISA. Ese primer te quiero que te dije mirándote a los ojos, dudosa de si habría hecho bien o no, al cual me respondiste con una caricia en la mejilla acompañada de un beso en mis labios.
También recuerdo nuestra primera despedida, ese primer adiós que deseas no tener que volver a decir nunca, pero que a nuestro pesar repetimos inumerables veces.
Me pasaría las horas mirándote a los ojos y agarrada a tus manos, sin nada más, solo con eso me bastaría para ser feliz; porque así por lo menos tendría seguro que no te voy perder nunca, y que por muchas cosas que pasen y muchas dificultades que se nos opongan, tu y yo nunca, jamás, por nada del mundo nos separaríamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario